7
Aug
2010

Inception

Escrito por cine a las 18:02 Un comentario
(8060 views)Categorías: Crítica, Avances (Trailers), Recomendaciones, Actores, Directores, Personajes, Suspenso, Drama, Acción, Taquilla

En este momento estoy soñando que estoy escribiendo para el blog la entrada sobre Inception, la más reciente película de Christopher Nolan. Mientras escribo, ustedes están soñando que están leyendo una entrada en un blog en la que el autor sueña que escribe para su blog una entrada sobre Inception, la más reciente película de Christopher Nolan y que, mientras la escribe, lo leen personas que sueñan que están leyendo una entrada en un blog en la que el autor sueña que escribe una entrada para su blog sobre Inception, la más reciente película de Christopher Nolan.

Laberíntica, así es, en la superficie, Inception; un viaje a lo profundo del inconsciente, al mundo de los sueños. Cobb (Leonardo DiCaprio) ha encontrado la forma de adentrarse en los sueños de las personas por medio de drogas y dispositivos fantásticos. Una vez en ellos, roba las ideas. Cuando Saito (Ken Watanabe), un nuevo cliente, le pide que haga lo contrario: que plante una idea en el subconsciente del heredero de su máximo rival para que éste divida la empresa familiar, la gran aventura comienza.

Cobb ensambla a un grupo de especialistas para la misión. Eames (Tom Hardy), el perfecto timador; Arthur (Joseph Gordon-Levitt), ya para cuando esto sucede, una cara conocida en el equipo; Yusuf  (Dileep Rao), un químico —quien, con sus drogas, hará más profundo el mundo de los sueños, y Ariadne (Ellen Page) la nueva arquitecta; ella diseñará cada sueño que visitaremos. Pero Ariadne es nueva en el negocio, y Cobb debe explicarle cómo funciona todo en el mundo de los sueños; mientras lo hace, nos explica también a nosotros. Otro personaje importante aparece en la trama y estará presente en cada viaje a los sueños, la enigmática Mal (Marion Cotillard), la ex esposa de Cobb, desencadentante de prácticamente todo cuanto sucede en el mundo de los sueños. Su presencia será sinónimo de problemas.

LO QUE FALTÓ
Si bien es una de las mejores cintas de este 2010, Inception no es la más lograda de las películas de Christopher Nolan. Me quedo con The Dark Knight (2008), The Prestige (2006), Memento (2000) e incluso Following (1998), su largometraje debut, que por cierto comparte el nombre de uno de sus personajes principales con Inception: Cobb.

Veamos. Inception tiene momentos visualmente espectaculares —cuando la ciudad se dobla sobre sí misma, cuando París comienza a desintegrarse, cuando dos de sus personajes luchan mientras el punto gravitacional cambia constantemente—. Pero pudo ser más; a pesar de lo rico del tema: el mundo de los sueños, Inception se queda corto en su locura. ¿A quién culpar? Me parece que a la taquilla; los $160 millones que se dice costó, se deben recuperar con creces, y si la trama se llevaba al límite de sus posibilidades, lo que sufriría sería la recaudación. Eso sí, la historia está magistralmente filmada y contada; las actuaciones, en especial aquellas de DiCaprio y Cotillard, están a la altura, y los efectos especiales suman a la historia y no son, como en Avatar, lo único que la cinta posee.

A sus 40 años, Christopher Nolan ya tiene asegurado un lugar en la lista de los mejores cineastas de la historia. Su cine es desafiante en todo sentido. Cuando le suma el talento de su hermano, Jonathan, de 34 años, —como en The Dark Knight y The Prestige, en donde fue el guionista, o Memento, en donde escribió el cuento que la inspiró—, Christopher alcanza su mejor nivel. Por ahora, me gusta pensar que Inception es apenas el abrebocas de su tercera entrega de Batman; y de paso se me antoja una de esas maratónicas de cine de domingo. Sí, definitivamente, es un buen momento de observar todas sus películas.

28
Jul
2010

Déjame entrar, la mejor cinta de terror de la última década

Escrito por cine a las 13:04 3 Comentarios
(10769 views)Categorías: Crítica, Avances (Trailers), Recomendaciones, Suspenso, Terror, Premios

Tan pálido que podría confundirse con un ángel, Oskar (Kåre Hedebrant) observa la nieve desde su ventana. Es un niño solitario; vive con su madre —una mujer distante y ajena— y pocas veces ve a su padre. En la escuela, vive una pesadilla; un grupo de niños de su edad lo atormenta a diario y cuanto más intenta evitarlos, más crueles se tornan. Oskar no tiene amigos.

Una noche, como cada noche, Oskar sale a jugar al traspatio del edificio de apartamentos que habita. Pero ésta es diferente; la nieve cubre todo y  lleva un cuchillo en la mano y con él apuñala la corteza de un solitario árbol mientras imagina que de igual forma podría vengarse. En cierto momento se siente observado, se detiene y voltea la vista; a sus espaldas, una niña lo mira. Se trata de Eli (Lina Leandersson), quien aparenta su misma edad y con quien se sienta a conversar. Hablan cosas de niños.

Oskar: ¿Cuántos años tienes?
Eli: Doce…más o menos. ¿Y tú?
Oskar: Doce años, ocho meses y nueve días. ¿A qué te refieres con ‘más o menos’? ¿Cuándo es tu cumpleaños?
Eli: No sé.
Oskar: ¿No celebras tu cumpleaños? Tus padres deben saber.
Eli mira al piso sin decir palabra.
Oskar: ¿Entonces no te dan regalos de cumpleaños?
Eli: No.

Eli anda descalza, sobre la nieve, pero no siente frío. Tampoco lleva abrigo y sus manos de uñas cortas y sucias son ajenas a cualquier escalofrío. Resulta también que Eli y Oskar son vecinos. Sólo una pared los separa. Sus ventanas ven al traspatio; bueno, la de Oskar, la de Eli está cubierta por cartones que no permiten la entrada de luz. Muy pronto, serán inseparables.

Eli: Oskar… ¿Te gusto?
Oskar: Sí, mucho.
Eli: Y si no fuera una niña… ¿te gustaría de todos modos?
Oskar: Supongo.

Una noche, Oskar juega con un cubo rubik, un juguete desconocido a ojos de Eli. Oskar le explica cómo se juega y se lo regala. Al día siguiente, o más bien, a la noche siguiente, pues Eli sólo sale de noche, ésta se lo devuelve armado. Ella es diferente, lo sabemos desde el inicio, incluso antes que Oskar; pálida, tanto como él, pero de una palidez mortecina. Eli es vampiro.

Oskar: ¿Sos un vampiro?
Eli: Vivo de la sangre… Sí.
Oskar: ¿Estás… muerta?
Eli: No. ¿No te das cuenta?
Oskar: Pero… ¿Sos vieja?
Eli: Tengo doce. Pero he tenido doce por mucho tiempo.

Cada cuadro, fotografiado meticulosamente por Hoyte van Hoytema en composiciones estables y claramente controladas, enfatiza el ambiente opresivo que se respira a lo largo de la cinta. La luz invernal, la nieve, la paleta lavada de colores cálidos, todo contribuye a crear una atmósfera fría y tenebrosa. 

Y bueno, tenemos a los niños, quienes desde su inocencia nos regalan actuaciones impecables, tenebrosas en cierto grado por su propia condición infantil. A su alrededor gravitan varios personajes importantes, como Conny (Patrik Rydmark), el niño agresor, o Håkan (Per Ragnar), cuidador de Eli.

La película sueca Déjame entrar (Låt den rätte komma in), también conocida como Criaturas de la noche, del director Tomas Alfredson y basada en la novela homónima de John Ajvide Lindqvist, guionista de la cinta, es una bella, perversa y oscura historia de amor; un retrato doloroso de dos niños solitarios y sedientos de cariño y amistad. Ante la invasión de pseudo películas del género, como la triste saga Twilight, Déjame entrar es el antídoto ideal. Pero como es de suponer, la cinta está lejos de llegar a nuestras salas y será difícil que llegue, pues ‘Hollywood’ prepara un refrito para octubre de este 2010, teniendo como director a Matt Reeves, el mismo de Cloverfield, una película de mediana factura. Pero bueno, la cinta sí está en DVD y BLUE RAY en Videocentro Escazú, Atlantis, y Rohrmoser, La Amistad). No la deje pasar; Déjame entrar es excepcional.

Título original: Låt den rätte komma in
Título en español: Déjame entrar o Criatura de la noche
Director: Tomas Alfredson
Premios
Productor: Carl Molinder y John Nordling
Guión: John Ajvide Lindqvist, basado en su novela homónima
Música: Johan Söderqvist
Editor: Tomas Alfredson y Daniel Jonsäter
Fotografía: Hoyte van Hoytema
Elenco: Kåre Hedebrant (Oskar), Lina Leandersson (Eli), Per Ragnar (Håkan), Henrik Dahl (Erik), Karin Bergquist (Yvonne), Peter Carlberg (Lacke), Ika Nord (Virginia), Mikael Rahm (Jocke), Karl-Robert Lindgren (Gösta), Anders T. Peedu (Morgan), Pale Olofsson (Larry), Cayetano Ruiz (Avila), Patrik Rydmark (Conny).
País: Suecia
Año: 2008
Género: Terror
Duración: 114 minutos
Idioma: sueco

23
Jul
2010

Tetro, de Francis Ford Coppola

Escrito por cine a las 15:59 2 Comentarios
(12156 views)Categorías: Crítica, Avances (Trailers), Recomendaciones, Actores, Directores, Personajes, Drama

De un apabullante y aterciopelado blanco y negro, filmado en video digital en La Boca, Buenos Aires, nos llega Tetro (al cine todavía no, pero sí en DVD y BLUE RAY a Videocentro Escazú, Atlantis, y Rohrmoser, La Amistad), el último filme de un Francis Ford Coppola renovado. Tetro, el primer guión de Coppola en 36 años, retoma temas que antes ha llevado a la pantalla —drama y secretos familiares que trascienden generaciones, por decir sólo uno—, incluso en su obra suprema, El Padrino.

LOS FANTASMAS DEL PASADO
Tetro (Vincent Gallo) vive en Buenos Aires en un autoexilio que incluso su compañera Miranda (Maribel Verdú) no comprende del todo. Una noche, su hermano, Bennie (Alden Ehrenreich) —quien es mesero en un barco que recién atracó en puerto para reparaciones de varios días—, y a quien no ve desde hace muchísimos años, llega de visita. Pero la inesperada aparición no es bienvenida; por lo menos no por Tetro, quien espera con ansias el momento en que su hermano desaparezca de su vida nuevamente.

Pero Bennie está ahí para atizar las cenizas, que agarran llama tan pronto descubre, en una maleta olvidada, un manuscrito de cuando Tetro era un prometedor escritor. En él, Tetro cuenta su historia inconclusa; la de su padre, su tío, la joven que amó y su autoexilio. Por medio de flashbacks —filmados en enceguecedor color— Coppola nos lleva de esas páginas al pasado; a retazos, con pequeñas palmadas en la espalda nos va reconstruyendo los hechos y súbitamente conocemos los demonios que habitan a Tetro.

“Nada en la historia realmente sucedió”, dijo Coppola en el estreno mundial de Tetro en Cannes, “pero todo es verdad”, agregó. Algunos ven paralelos en la historia familiar de Coppola y Tetro; ambos tienen padres conductores de orquesta, por ejemplo, pero Tetro es más que un filme con soslayados tintes biográficos. Su operática puesta en escena, que alcanza el clímax en el acto final, es una suerte de mal sueño del que, paradójicamente, no quisiéramos despertar.

Tetro
Escrita, producida y dirigida por Francis
Ford Coppola
.
Elenco: Vincent Gallo (Tetro), Alden Ehrenreich (Bennie), Maribel
Verdú
(Miranda), Klaus Maria Brandauer (Carlo Tetrocini), Carmen Maura (Alone), Rodrigo de la Serna (José), Leticia Brédice (Josefina) y Mike Amigorena (Aberlardo).
Género: Drama
Duración: 127 minutos
Sitio oficial: www.tetro.com
Director de fotografía, Mihai Malaimare Jr.; editada por Walter Murch; música por Osvaldo Golijov; diseño de producción, Sebastián Orgambide.

22
Jun
2010

El silencio de Lorna, cine excepcional

Escrito por cine a las 15:58 2 Comentarios
(13679 views)Categorías: Crítica, Avances (Trailers), Recomendaciones, Actores, Directores, Personajes, Drama, Premios

La vida, con todo y su crudeza, es lo que retratan en sus películas los hermanos belgas Jean Pierre y Luc Dardenne. Nada de artilugios; su propuesta cinematográfica se apoya en la riqueza emanada de las vivencias de sus personajes; nada más. En El silencio de Lorna,  película que podemos disfrutar en la Sala Garbo, seguimos a Lorna (Arta Dobroshi) por las calles de Bélgica. Su vida como inmigrante albana vale unos cuantos euros. Pagó por casarse con Claudy (Jérémie Renier), un adicto a la heroína, sólo por obtener la nacionalidad belga; planea dejar ese matrimonio para casarse con un mafioso ruso dispuesto a pagar, y finalmente, con el dinero y la nacionalidad, espera casarse con el hombre que ama, Sokol (Alban Ukaj), otro inmigrante albanés.

Con la cámara siguiendo al protagonista de la acción, los Dardenne nos insertan en la acción misma. Así, cuando Claudy intenta vencer su adicción a la heroína por sus propios medios, estamos con él en su sufrimiento; cuando Lorna se lastima a sí misma para alegar violencia y así obtener un rápido divorcio, sentimos esos golpes en nuestro propio cuerpo; y cuando Fabio (Fabrizio Rongione), el facilitador de los negocios turbios aparece en escena con su lacayo, sabemos, al igual que ella, que nos estamos enfrentando a alguien sin escrúpulos y dispuesto a cualquier cosa por su dinero.

El filme sube en tensión conforme avanza. Paradójicamente, cuanto más se acercan a su separación, Lorna —y nosotros— se encariña con Claudy. Es, al final de cuentas, un pobre ser desprotegido ante la droga y el destino; su suerte está echada y eso lo sabemos, tanto como Lorna. Ella, no es en esencia malvada; las circunstancias la colocan en esa posición. En cuanto a ella, no es sino hasta el último cuadro que conoceremos su destino.

Si bien este no es el mejor filme de los hermanos Dardenne —Rosseta (1999) y The Child (2005) ganaron la Palma de Oro en Cannes—, mucho de su mejor lenguaje está presente. Si a ello sumamos las poderosas actuaciones de Dobroshi, Renier y Rongione, en especial la del segundo, estamos ante ese cine que nos hace pensar, sentir y estremecernos.

FICHA TÉCNICA
Escrita y dirigida por:  Jean Pierre y Luc Dardenne; director de forografía, Alain Marcoen; editada por Marie-Hélène Dozo; diseño de producción, Igor Gabriel; producida por Jean Pierre y Luc Dardenne y Denis Freyd; presentada por Sony Pictures Classics. En francés, albano y ruso, con subtítulos en español. Duración: 1 hora y 45 minutos. Elenco: Arta Dobroshi (Lorna), Jérémie Renier (Claudy), Fabrizio Rongione (Fabio), Alban Ukaj (Sokol) y Morgan Marinne (Spirou).

9
Apr
2010

Del amor y otros demonios, la película, de la costarricense Hilda Hidalgo


“Un perro cenizo con un lucero en la frente irrumpió en los vericuetos del mercado el primer domingo de diciembre, revolcó mesas de fritangas, desbarató tenderetes de indios y toldos de lotería, y de paso mordió a cuatro personas que se le atravesaron en el camino. Tres eran esclavos negros. La otra fue Sierva María de todos los Ángeles, hija única del de Casalduero, que había ido con una sirvienta mulata a comprar una ristra de cascabeles para la fiesta de sus doce años”
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Con esas palabras inicia Gabriel García Márquez su libro Del amor y otros demonios, obra en que se inspira la película homónima, proyectada a partir de hoy en las salas costarricenses.

La particularidad de la ocasión ―además de aquella de ver en la pantalla plateada una adaptación de una obra del insigne escritor― es el hecho de que detrás del filme se encuentra el trabajo de la directora y guionista costarricense Hilda Hidalgo. Ella, junto a la también tica Laura Pacheco (productora junto a Hidalgo de la cinta, con la empresa Alicia Films), así como la música de Fidel Gamboa y otros costarricenses detrás del producto final, nos traen la producción nacional más ambiciosa y lograda de nuestra incipiente industria cinematográfica.

UNA TRAVESURA DE ENSUEÑO
En algún momento, Hilda Hidalgo se refirió al hecho de llevar al cine la novela Del amor y otros demonios como “la posibilidad de hacer una travesura maravillosa”. Y si esa travesura tiene además la venia del propio García Márquez, quien concedió a Hidalgo los derechos de su novela tras una conversación afortunada, el tema adquiere carices más amplios.

Recordemos cómo surgió todo. Durante una charla que García Márquez diera en la Escuela Internacional de Cine y TV de la Habana, Hidalgo le comentó que sentía que Del amor y otros demonios era su obra más cinematográfica. La respuesta de Gabo fue sencilla: “¿Le gustaría llevarla al cine?”, dijo, y tras la respuesta afirmativa de Hidalgo, García Márquez simplemente le dijo: “Pues hágala”. Y así, elegida por el destino y por Gabo, y tras cinco años de intenso trabajo, Del amor y otros demonios está finalmente en las salas de Costa Rica, tras ser estrenada en el Festival Internacional de Cine de Pusán, en Corea, a finales de 2009, el Festival de cine de Cartagena de Indias a inicios de este año y en el resto de Colombia hace apenas un par de semanas.

LA TRAMA
La trama de Del amor y otros demonios la conocen todos los admiradores del escritor colombiana Gabriel García Márquez, premio Nobel de Literatura en 1982. Eso sí, de acá en adelante revelaré parte de la historia, por aquello de que prefieran verla antes de leer esta nota.

En pleno siglo XVIII, en Cartagena de Indias, una niña, Sierva María de todos los Ángeles, hija única del marqués de Casalduero, es mordida por un perro rabioso. Son los años de la inquisición y la esclavitud (hermanas ambas) y Sierva María, quien ha sido criada con los esclavos negros de su padre, es una niña que se comporta como ellos, conoce sus lenguas, baila su música, come sus comidas. Muy pronto, el suceso con el perro rabioso llega a oídos del obispo, quien al creerla endemoniada convence al padre de que la envía a un monasterio para ser sanada. ‘Por fortuna’, concluyó, ‘aunque el cuerpo de tu niña sea irrecuperable, Dios nos ha dado los medios de salvar su alma’ (…). Así, lapidariamente, la vida de Sierva María, y su mundo, cambia para siempre. Recluida en el convento, recibe la visita del padre Cayetano Delaura, discípulo del obispo, a quien se encomienda exorcizar a la niña. De este encuentro nace una historia de amor imposible, prohibido y desgarrador.

EL FILME
Desde el primer cuadro, Del amor y otros demonios es un filme visualmente arrollador. La maestría del director de fotografía Marcelo Camorino, unida al preciso trabajo del director de arte Juan Carlos Acevedo, hacen de la visión de Hilda Hidalgo un filme con fotografía de ensueño. Contrastada como en los cuadros de Caravaggio, según ha relatado Camorino, la fotografía vive de los contrastes, de la luz y la sombra, de primerísimos planos en penumbra, de puntos focales que resplandecen como si fueran de otro mundo, en medio de la oscuridad que los circunda. Al sumarle la belleza de Cartagena de Indias como marco — con locaciones como el Palacio de la Inquisición, el Palacio del Marqués de Valdehoyos, el claustro San Pedro Claver, el Castillo San Felipe y la casa de Huéspedes Ilustres—, el ojo experto de Camorino no pudo sino regocijarse.

Contada más visualmente que con diálogos ―algo propio de la literatura de García Márquez―,  Hilda hurgó en los recodos de la novela y supo sacar su esencia. Sus imágenes, mágicas y silentes, nos transportan sin prisa hacia el interior de los protagonistas. Eso sí, Hidalgo dejó de lado la historia de los padres de Sierva María de todos los Ángeles, interesante en cuánto a mostrarnos las razones del comportamiento de la niña; “(…) creo que lo que nos parece demoníaco son las costumbres de los negros, que la niña ha aprendido por el abandono en que la tuvieron sus padres (…)”, dice en cierto momento de la novela y la película el padre Cayetano Delaura, uno de los protagonistas principales, interpretado extraordinariamente por Pablo Derqui, quien nos lleva por su viaje hacia el tormento del amor imposible, aunque correspondido.

Quizás, ese tema, hilo central de la obra literario, es el que me hizo falta. Y entiéndase que una película basada en un libro no tiene por qué ser una copia del original. Es (el filme), de todas formas, una obra completamente nueva, vista por un creador distinto de la obra originaria, y la supresión de ciertos pasajes, o el agregar otros elementos, no es ni bueno ni malo, es simplemente una decisión consciente del director y el guionista, en este caso de Hilda Hidalgo. Pero esto, al final de cuentas, es sólo un gusto personal que no demerita el filme en su totalidad.
“(…) La niña, hija de noble y plebeya, tuvo una infancia de expósita. La madre la odió desde que le dio de mamar por la única vez, y se negó a tenerla con ella por temor de matarla. Dominga de Adviento la amamantó, la bautizó en Cristo y la consagró a Olokun, una deidad yoruba de sexo incierto, cuyo rostro se presume tan temible que sólo se deja ver en sueños, y siempre con una máscara. Traspuesta en el patio de los esclavos Sierva María aprendió a bailar desde antes de hablar, aprendió tres lenguas africanas al mismo tiempo, a beber sangre de gallo en ayunas y a deslizarse por entre los cristianos sin ser vista ni sentida, como un ser inmaterial (…)”.

Sigamos. Hilda cuenta la historia desde la impávida mirada de Sierva María, con “su modo de ser era tan sigiloso que parecía una criatura invisible”. Eliza Triana, la niña que la interpreta, da vida a una Sierva María igualmente enigmática. “(…) “Vivía con el alma en un hilo desde que creyó descubrir en la hija una cierta condición fantasmal. Temblaba sólo de pensar en el instante en que miraba hacia atrás y se encontraba con los ojos inescrutables de la criatura lánguida de los tules vaporosos y la cabellera silvestre que ya le daba a las corvas. «Niña!», le gritaba, «te prohíbo que me mires así!» (…)”, se dice en un pasaje de la novela, cuando se habla de Bernarda Cabrera, madre de la niña e interpretada en el filme por Margarita Rosa de Francisco. Y así interpreta Triana a Sierva María, como una criatura invisible, de un blanco fantasmal, una especie de ángel silencioso que no sabe que con su sola mirada desata el amor y otros demonios. Y eso es justo lo que el personaje necesitaba. La fuerza desgarradora que se apodera del padre Cayetano Delaura, invencible incluso a los azotes y las oraciones, en contraste con los sutiles gestos de Sierva María, dan vida a un amor imposible.

Por otro lado, tenemos el conflicto religioso, encabezado por el propio Cayetano Delaura y su superior inmediato. “El obispo de la diócesis, don Toribio de Cáceres y Virtudes, alarmado con el escándalo público de los trastornos y desvaríos de Sierva María, le mandó al marqués un recado sin precisiones de causa, de fecha o de hora, lo cual fue interpretado como un indicio de suma urgencia. El marqués se sobrepuso a la incertidumbre y acudió el mismo día sin anunciarse”. Interpretado por Jordi Dauder, el filme gana cuando se le tiene en pantalla. Lo mismo sucede con Don Ygnacio de Alfaro y Dueñas, segundo marqués de Casalduero y señor del Darién, padre de Sierva María, a quien el actor Joaquín Climent da vida.

“(…) ‘Te hemos hecho venir’, dijo al marqués, ‘porque sabemos que estás necesitando de Dios y te haces el distraído’.
‘Pues muy mal lo has logrado’, dijo el obispo.
‘Es un secreto a gritos que tu pobre niña rueda por los suelos presa de convulsiones obscenas y ladrando en jerga de idólatras. ¿No son síntomas inequívocos de una posesión demoníaca?’
El marqués estaba espantado.
‘¿Qué quiere decir?’
‘Que entre las numerosas argucias del demonio es muy frecuente adoptar la apariencia de una enfermedad inmunda para introducirse en un cuerpo inocente’, dijo. ‘Y una vez dentro no hay poder humano capaz de hacerlo salir’.
‘Por fortuna’, concluyó, ‘aunque el cuerpo de tu niña sea irrecuperable, Dios nos ha dado los medios de salvar su alma’ (…). El diálogo anterior, presente tanto en el libro como en la cinta, evidencia fielmente lo que se cierne sobre Sierva María.

Otro de los personajes importante, el doctor Abrenuncio de Sa Pereira Cao (un sólido Damián Alcázar, uno de los grandes actores de nuestra región), a quien la iglesia desde siempre ha deseado quemar en la hoguera por no ser una oveja mansa, hace hincapié en el conflicto.
 
“(…) ‘Entre eso y las hechicerías de los negros no hay mucha diferencia’, dijo. ‘Y peor aún, porque los negros no pasan de sacrificar gallos a sus dioses, mientras que el Santo Oficio se complace descuartizando inocentes en el potro o asándolos vivos en espectáculo público’ (…)”.

Del amor y otros demonios es cine costarricense y colombiano; cine de nuestra región. Mal acostumbrados a las experiencias cinematográficas agridulces que emanan la mayoría de las veces de nuestro medio, Del amor y otros demonios nos hace soñar con una industria costarricense del cine sólida y boyante. No la pasemos por alto; Del amor y otros demonios lo maravillará.

FICHA TÉCNICA
Guión y dirección:                       
Hilda Hidalgo, basada en la novela Del amor y otros demonios de Gabriel García Márquez.
Elenco:
Pablo Derqui, Eliza Triana, Jordi Dauder, Joaquín Climent, Margarita Rosa de Francisco, Damián Alcázar,, Martha Leal, Alina Lozano, Carlota Llano, Linnette Hernández, Humberto Dorado, Leonor González Mina Y Victoria Hernández.

Compañías productoras:           
Aliciafilms y CMO Producciones S.A.

Productora asociada
Cacerola films

Producción:                                   
Laura Imperiale, Clara María Ochoa, Laura Pacheco e Hilda
Hidalgo
.

Con la participación de:              
Fideicomiso Del amor y otros demonios
RCN CINE – E-NNOVVA

Con el apoyo de:                          
DHLPrograma Ibermedia, Universidad Veritas, Cinergia, Fondo para el Desarrollo Cinematográfico - Colombia y Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano.

Productor asociado:            
Jorge Sánchez

Director de fotografía:                 
Marcelo Camorino A.D.F.

Directora de producción:       
Ana Piñeres

Director de arte:                            
Juan Carlos Acevedo

Casting:
Silvia Amaya (Colombia), Laura Cepeda (España) y Tania Ceballos (Cuba).

Montaje:                                     
Mariana Rodríguez

Director de sonido:                       
Nerio Barberis

Diseño de sonido:                       
Nerio
Barberis
y Miguel Hernández.

Música:                                           
Fidel Gamboa

Animación:                                
Martestudio

Diseño de vestuario:                 
Adán Martínez

Diseño de maquillaje:                  
Helmut Karpf

Diseño de peinados:                 
Tina Arévalo

Postproducción:                       
Pedro de la Garza