La nuevas generaciones Los jóvenes pilotos ticos Aunque todavía no se brinda en el país como parte de la oferta universitaria formal, decenas de jóvenes emprenden sus estudios en aviación. Con ello hacen frente a una carrera sumamente costosa, pero a un mercado laboral que comienza a abrirse cada vez más. Andrea Méndez Montero Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla Mario Angulo recuerda que desde que era un niño iba todos los fines de semana a ver aviones al aeropuerto.Lo acompañaba su padre, quién también quiso ser piloto pero un padecimiento del corazón le impidió cumplir su sueño; pese a esto,no se abstuvo de compartir con su hijo “desde la mallita” la gran pasión que tenían en común. Su afición por el tema fue creciendo con el tiempo, hasta que al terminar quinto año de colegio valoró la posibilidad de irse a estudiar aviación fuera del país. Los altos costos y la total ausencia de posibilidades para conseguir una beca lo mantuvieron en suelo nacional. En el 2005, este joven de 20 años dio inicio a su preparación en la Académica de Enseñanza Aeronáutica (AENSA), pero al tiempo, ingresó a la carrera de Comunicación Colectiva en la Universidad de Costa Rica (UCR) a fin de tener una segunda opción laboral. Una misma pasión Para el estudiante Diego Romero las oportunidades de estudiar aviación no llegaron de manera fácil. Este vecino de la Uruca decidió desde muy joven que haría “hasta lo imposible” para llegar a las alturas. “No recuerdo la primera vez que vi un avión, pero siempre tuve claro lo que quería. Me regañaban en la escuela por ver por la ventana y lo mismo en el colegio, e incluso ahora cuando voy manejando no puedo dejar de ver para el cielo cuando pasa un avión”, enfatizó Romero. Como los altos costos de la carrera le impedían iniciar sus estudios como piloto, este joven de 24 años se matriculo en Administración de Empresas en la Universidad La Salle. De esa manera podría trabajar y financiar su gran anhelo. Sin embargo, este primer paso no dio el resultado esperado a corto plazo, por lo que Diego optó por vender la casa que recibió como herencia para comenzar a alzar vuelo con su prioridad. Desde hace varios años se prepara en la Escuela Costarricense de Aviación (ECDEA), en donde poco a poco se realiza profesionalmente. su consejo Para tomarlo en cuenta Más allá de dedicar cierto tiempo a estudiar un poco de matemática, física y meteorología, Mario Angulo considera que para ingresar al mundo de la aviación hay que estar muy consciente de la inversión económica que se hace y de que hay que perder el miedo incluso en los momentos de crisis o de mayor tensión. parte del riesgo Gran responsabilidad Diego Romero cree que la clave del éxito está en “no salirse de los procedimientos ni de la rutas”, porque el desobedecer puede implicar que “uno se mate y ponga en serio peligro la vida de los que vuelan con uno”. Mario Angulo. Coincide con Diego Romero en que desde el primer vuelo cada piloto se da cuenta si nació para esto. Fotos: Jorge Navarro.