qué me dice Profesionales para bioempresas Miguel Rojas Ingeniería en Biotecnología, ITCR La oferta académica de las universidades estatales ha sido calificada por el sector empresarial como retrasada, renuente a modificaciones curriculares y con pobre espíritu emprendedor e investigador, entre otras cosas. Eso contrasta con la carrera de Ingeniería en Biotecnología (IB) del Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR). Conscientes del impulso fuerte que la biotecnología traería al desarrollo de nuestra sociedad, funcionarias de la Escuela de Biología del ITCR crearon visionariamente esta carrera en 1997. Dicha opción académica se ha caracterizado por su gran demanda estudiantil (más de 900 solicitudes anuales) y su alta selectividad, pues solo 4% de los solicitantes son aceptados. Hoy en día IB tiene una matricula de 130 estudiantes de los cuales 57% son mujeres, sus egresados suman 270 y obtuvo recientemente la acreditación ante el Sistema de Nacional de Acreditación de la Educación Superior (SINAES). En los concursos de emprendedores nacionales e internacionales los estudiantes de IB han sido usualmente ganadores o finalistas. Haciendo honor a su lema “evolucionando hacia la excelencia”, los trabajos de graduación pueden realizarse en el exterior. Gracias al aporte familiar, de la Vicerrectoría de Vida Estudiantil y Servicios Académicos del ITCR y el CONICIT, ha sido posible que 10% de esos trabajos se hayan efectuado en Alemania, Argentina, Bélgica, Chile, Dinamarca, España, Suiza, Estados Unidos, Holanda, México y próximamente Australia. Los ingenieros biotecnológos pueden desempeñarse en campos muy diversos como el cultivo de especies vegetales in vitro y en invernaderos, la operación de plantas de tratamiento de aguas residuales, el manejo adecuado de desechos sólidos, así como la identificación de organismos mediante pruebas de biología molecular. Todo lo anterior redunda en el mejoramiento de la calidad de vida de la población y el incremento de la competitividad de las empresas. Es el turno de los empresarios para invertir en biotecnología y comprender el valioso recurso humano formado en el ITCR.