Desde el pasado sábado, los amantes de la lectura tienen un espacio donde pueden encontrar los mejores textos a precios de regalo. La décima Feria Internacional del Libro regresó a San José.
Asistencia. Gran cantidad de personas se han hecho presentes desde el sábado que inició la feria.
El arte y la literatura se mezclan en Andrómeda.
El Quijote una obra majestuosa en tamaño reducido.
250.000 libros se exponen en la feria del 2008.
Pasión. Muchos jóvenes llegan con la intención de disfrutar una buena lectura.
El embajador designado en Venezuela, Vladimir de la Cruz, se dio la vuelta.
David Castillo Robinson Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla
Literatura costarricense, española, salvadoreña, hondureña, nicaragüense y de autores de otros lugares del mundo invaden desde el sábado pasado la antigua Aduana en San José, y hasta el próximo domingo 29 de junio.
La décima Feria Internacional del Libro, que en esta ocasión tiene como invitada especial a España, logró convocar a más de 5.000 personas sólo en sus primeros dos días.
Por los pasillos del viejo edificio -remozado para actividades culturales- se ven desfilar a cientos de jóvenes que buscan textos para disfrutar el placer de la lectura.
Quien diga que a las personas no les gusta leer se equivoca, porque los visitantes de la feria celebran que regresó a la capital: cerquita de universidades, sitios de trabajo y de la zona cultural por excelencia de San José.
Para ingresar basta con ¢500, suma casi insignificante para recorrer la obra de los más de 110 expositores nacionales y foráneos, entre los que hay escritores, libreros, distribuidores, representantes de casas editoriales y editores independientes.
El campo ferial está estructurado en puestos de distintos tamaños y los más grandes funcionan como salones para actividades específicas.
Las puertas de la antigua Aduana abren desde las 9 a. m. y cierran 12 horas después.
Es por ello que en el maremágnum de textos, muchas personas optan por tomarse un café y aprovechar los descuentos que van desde 10 a 60%.
Uno de esos fiebres es William Artavia, de 21 años, quien dice sentirse “entre amigos” al estar rodeado de tantos libros.
Expositores
En la feria, los autores y promotores recurren a la varios trucos para atraer al público hacia sus obras.
Uno de ellos es Roberto Laínez de la Cámara Salvadoreña del Libro. El escritor afirmó que en la propuesta de ese país se pueden encontrar textos editados por la Universidad José Matías Delgado y de índole Editores.
Agregó que otro de los factores para exponer en Costa Rica es fomentar el intercambio de la literatura entre ambas naciones.
Tras la exposición, la agrupación literaria de aquel país centroamericano donará la mayoría de textos a la escuela República de El Salvador.
Pero las curiosidades no cesan. Por ejemplo Natalia Morales, de la Editorial de Arte y Literatura Andrómeda, explicó cómo en sus textos se integran la gráfica de artistas nacionales con la literatura.
La propuesta abarca obras de autores como Eunice Odio y Máx Jiménez, célebres escritores nacionales.
Al estar en una feria, los libros junto a los grabados tienen un precio que oscila entre los ¢15.000 y ¢20.000, explicó Morales.
Los que tienen buen ojo también pueden encontrar textos de diminuto tamaño. Fernando del Ojo, representante de la editorial argentina Bonsái, expresó que en su oferta hay desde biografías de Ernesto Che Guevara hasta La Biblia.
Otros textos
En el recorrido además se encuentran libros académicos para los jóvenes que desan opciones cómodas de precio para adquirirlos.
Una de las editoriales para ese público es la correspondiente a la Universidad Estatal a Distancia (UNED), que ofrece textos de narrativa costarricense, libros de agronomía y obras para otras carreras universitarias.
Omar Arroyo, miembro de esa institución, explicó que la idea es fomentar la lectura en el visitante.
Al igual que la de la UNED, la editorial de la Universidad de Costa Rica también tiene un espacio bastante amplio dentro de la Feria del Libro.
Además de las universitarias, las editoriales nacionales presentes en la exposición son la de Costa Rica, Océano y Norma, entre otras.
El campo ferial también es bastante cómodo ya que cuenta con servicios como baños, parqueos cercanos y puestos de comidas.
Cifras
¢500 valor de la entrada al campo ferial, todos los días hay actividades.
¢400 millones invirtió el Ministerio de Cultura para acondicionar la Aduana.
60% de descuento tienen muchos de los textos que se exhiben y venden en la actividad literaria.
110 expositores entre libreros y casas editoriales están en la feria.
4.000 metros cuadrados es el espacio para los expositores.
Voces Visitantes
Interesante Pablo Madrigal “La feria está muy buena, es interesante observar la gran cantidad de libros que se exponen”.
Diferente Tania Ulloa “Vengo en busca de libros distintos en filosofía, que fue lo que estudié y lo que me gusta”.
Disfrutar Ronald Quesada “La feria es para vivirla, en especial vengo a observar lo que hay de la literatura española”.
Apasionada Daniela Castro “Me encanta leer. Leo alrededor de un libro a la semana, en especial los de metafísica”.
Regalo Fernando Muñoz “Los libros que compré son infantiles para leérselos a mí hija junto a mí esposa”.
Este miércoles 25, a las 5 p. m., habrá una charla sobre rock y ficción.
El jueves, a las 5 p. m., el Ministerio de Cultura español dará el foro Literatura y periodismo.El jueves, a las 7 p. m., habrá un recital de la poesía del autor nacional Joaquín Gutiérrez.
El viernes 27 habrá un concierto con el cantautor español Emilio José López.
El sábado 28, a las 4 p. m., se presentará el libro Los Ojos de Edith, de Fernando Jarquín.
El mismo día, a las 6 p. m., habrá un concierto con el trovador Humberto Vargas.
El domingo 29, a las 4 p. m., se realizará una presentación artística de Papaya Music.
Ese día, a las 4 p. m., la editorial Santillana presentará la charla La imagen del éxito.
A las 7 p. m. habrá actividades culturales con motivo de la clausura de la Feria del Libro.
Entre las curiosidades de la feria están los denominados libros más pequeños del mundo, producidos por una editorial peruana con ese mismo nombre. Las miniaturas son elaborados a mano desde 1970 y actualmente hay unos 280 títulos.