Por pereza o falta de tiempo, decenas de estudiantes universitarios acuden a diversos lugares donde les ofrecen realizar sus trabajos de investigación.
La casa de tapia azul en Jardines de Moravia es donde venden las tesis.
David Castillo Robinson Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla
“No lo puedo creer, en cuatro meses presentó mi tesis y no he investigado nada, tengo que ver qué hago”.
Esas palabras rondaron la mente de “Carlos”, un joven estudiante de trabajo social de la Universidad de Costa Rica (UCR), a quien, por petición propia, le reservamos la identidad.
“Carlos”, al encontrarse en una situación desesperada, vio un rótulo que le llamó la atención: “Asetesis. Hacemos tesis, usted y nosotros”.
En el lugar le ofrecían elaborar todo su trabajo a cambio de una suma de dinero y sin tener que esforzarse mucho. El requisito: dar un tema y por supuesto entregar dinero regularmente a quien elaboraría su tesis.
De inmediato, “Carlos” contactó a Benjamín Núñez, propietario de Asetesis, quien le indicó cómo realizarían el proyecto.
Similar situación vivió “María”, quien compró el marco teórico de su tesis al mismo proveedor.
La joven indicó que cuando se iba a graduar de Administración de Empresas de la Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología (ULACIT) decidió tener como tutora a la profesora más “ruda” de la universidad pero, debido a sus exigencias, el tiempo no le alcanzó.
Por eso, al saber de Asetesis y encontrar su número de teléfono, le pareció una buena opción.
“Yo contacté a don Benjamín y le dije que sólo tenía los objetivos y la parte gráfica de mi tesis, hicimos un cronograma y a como yo le iba pagando, él me daba adelantos, para que yo se los presentara a la profesora. Ella nunca sospechó, hasta me eximieron de mi defensa de tesis”, explicó “María”.
Al consultarle sobre si estaba arrepentida por haber pagado su trabajo final, la joven argumentó que “para nada; cuando iba a la casa de don Benjamín aquello parecía un hospital público, lleno de gente”.
En cuanto a precios, “Carlos” dijo que como no tenía nada hecho el proveedor le cobró ¢450.000, mientras que “María”, en el 2000, pagó ¢150.000 en varios tractos, los cuales provenían de su salario.
Sanciones
Henry Rodríguez, rector de la Interamericana, afirmó que si se descubre a un estudiante comprando o plagiando un documento será sancionado con la expulsión definitiva.
Agregó que como filtro cuentan con un filólogo, tutores y evaluadores que garantizan que las investigaciones sean de los estudiantes.
Por su parte, en el reglamento de evaluación de la UCR se establecen fuertes sanciones, que van desde la suspensión -de cursos o de tiempo- hasta la expulsión.
Para evitar que los estudiantes recurran al pago de tesis, en la Universidad Nacional establecieron un modelo pedagógico con el que pretenden “fomentar profesionales con espíritu investigador”, según su Oficina de Comunicación.
Evelyn Chen, directora ejecutiva del Consejo Nacional de Educación Superior Privada (Conesup), afirmó que no dictan pautas para las sanciones, por lo cual éstas deben establecerse en el reglamento interno de cada universidad.
Para quien vende tesis no hay ninguna sanción ya que no es considerado un delito. Sin embargo, en el 2002 se presentó un proyecto de ley en la Asamblea Legislativa que pretendía adicionar un capítulo al Código Penal que tipificara los delitos contra la calidad de la educación.
Allí se imponía de uno a seis años de prisión a quien comprara o vendiera una tesis, pero la iniciativa aún está en la Comisión de Jurídicos.
Confidencialidad absoluta
La persona que vende la tesis le asegura confidencialidad, quien la compra debe hacer lo mismo.
Original
El proveedor (Asetesis) asegura que ningún trabajo es repetido, todos son inéditos.
Garantía
El proveedor (Asetesis) le da la garantía de 674 trabajos elaborados a lo largo de 23 años.
Tiempo
Quien vende la tesis garantiza de uno a tres meses para hacer su trabajo.
Tema
El tema de la tesis queda a criterio de quien paga por el trabajo de investigación.
Contacto
Las citas se hacen sólo por teléfono y se debe visitar cada semana a quien elabora la tesis.