El desarrollo mal entendido tiene en jaque a la mayor riqueza de Costa Rica: la naturaleza.
Las playas son visitadas y codiciadas por los constructores.
AFP Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla
El despegue de la construcción, la deforestación, la producción piñera y el cambio climático constituyen las mayores amenazas a la biodiversidad de Costa Rica, que apenas ha empezado a inventariarse, alertó la bióloga Vilma Obando.
Obando, del Instituto Nacional de Biodiversidad (Inbio), asegura que las 1.600 especies oficialmente reconocidas como amenazadas o en peligro de extinción, representan sólo una parte de la cifra real.
“En Costa Rica sólo conocemos el 18% del total de las especies del país, estimada en 509.000, y para poder decir que una especie está amenazada hay que identificarla y tener una gran cantidad de conocimiento sobre ella”, explicó Obando en una entrevista.
Aunque no se conoce con precisión la cantidad de especies cuya supervivencia se encuentra en peligro, Obando afirma que deben ser "miles", considerando la presión que ejercen ciertas actividades humanas de reciente expansión.
Una de ellas es el boom de la construcción, que se produce fundamentalmente en zonas costeras y montañosas, y que va desplazando a la vida silvestre de su hábitat natural.
Diversidad
3,6% del total. Pese a la pequeña porción de tierra que representa el país en el mapa, Costa Rica sobresale por la cantidad de especies.