Rigoberto Porras SolanoComunicador, UCR
Tanto se ha dicho, que desde antes sabíamos que iba a ser verdad. Los jóvenes, en amplia mayoría, ayudaron con su voto para que Barack Obama sea hoy el presidente electo de los Estados Unidos de América.
Según los datos, 80 % de los nuevos votantes jóvenes prefirieron a Obama y el 66 % de las personas jóvenes de entre 18 y 30 años creyeron y confiaron en el YES, WE CAN del Senador de Illinois.
Qué enorme orgullo pueden sentir los jóvenes electores gringos, pero también, tremenda responsabilidad se echaron encima. Porque aquí, como cuando éramos carajillos, no se vale tirar la piedra, quebrar el vidrio del vecino y después de eso salir corriendo.
Creo yo que la bronca no era ganar, el reto es cumplir con lo ofrecido, y en el caso de las personas jóvenes, no dejar de acompañar al Presidente, cuando él lo necesite y cuando alguna iniciativa lo demande.
Obama y sus asesores políticos no ignoraron quién estaba viendo y oyendo sus discursos en You Tube, dejando mensajes en Facebook o enviando actualizaciones vía Twiter. Por ello no sólo contrataron a los mejores para hacer y comunicar la campaña política , sino que trataron de hacer de sus mensajes , elementos estéticamente accesibles e ideológicamente claros.
Tan joven como se vio, la campaña, la elección, el escrutinio y las reacciones, reflejan que hay una generación llamando la atención, pidiendo a gritos la palabra y sacudiendo las estables y a veces conservadoras estructuras de la sociedad norteamericana.
Si bien sabemos que Obama no podrá hacer todo lo que ha ofrecido o dicho, esperamos que no olvide cómo hablan los jóvenes de su país, para que cuando alguno se le acerque en medio de su ya cumplida agenda de campaña, tenga la sensatez de recordar cuánto se ha atrevido, pero especialmente todo lo que ha permitido que millones de jóvenes pensemos de él.
De fijo le va a ir bien, mientras eso pasa, no lo critiquen porque es demasiado joven e inexperto, hay que darle un chance de actuar.
Siendo así, y como dijo Hugo Chávez, “yo también quisiera hablar con el hombre negro”.