Un coleccionista de consolas de juegos habla acerca de sus joyas. Más de 25 años de historia son su posesión más valiosa.
Fiebres. La atracción por los juegos de video no ha pasado de moda, la tecnología ha llegado a límites inimaginables.
A disparar. La pistola de los Nintendo fue una gran innovación.
Familiares. Las consolas comparten sus inicios.
Adrián Fallas Cordero Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla
Recuerdo que en el barrio el primero en tener un Atari fue el Mantequilla. A mí el chamaco nunca me cayó muy bien que digamos, pero en esas épocas me hubiera hecho amigo de Stalin con tal de jugar Asteroids, Missile Command, Centipede y Lunar Lander.
Muchos años después conocí a Marcelo Chinchilla, que de haber vivido en el barrio hubiera sido y seguiría siendo el mejor amigo de todos.
Actualmente, Marcelo se dedica a algo más que jugar en sus consolas de videojuegos; él las colecciona.
“Empecé seriamente a coleccionarlas hace como cinco años, siempre tenía una y a la hora de cambiarla la vendía, entonces preferí empezar con la colección”, explicó mientras de reojo veía su tesoro del ocio.
Trabajo duro
Obviamente el trabajo no ha sido fácil, sobre todo si se toma en cuenta que el proceso de ir encontrando los aparatos se ha realizado prácticamente en todo el país.
Para Chinchilla, el que quiera entrar en el mundo del coleccionista tendrá que hacerlo a través del Internet.
De sus 30 consolas, 25 funcionan; obviamente cada una tiene sus respectivos juegos.
Ver su colección es dar un recorrido por la historia de los juegos de video: Ataris, Nintendos, Play Station, SEGA y uno que otro totalmente desconocido y poco popular.
“Lo más increíble es que mi primera consola fue un Atari 2600, y en la actualidad no la he podido encontrar”, comentó entre risas.
Tras haber tenido su primera máquina para jugar en 1984, y después de pasar por varias, Marcelo se queda con el Play Station 3.
Obviamente, su afición no se queda en el chunche para jugar, los juegos son parte de la fiebre.
“Para mí, toda la serie de Metal Gear, es la mejor, toda la historia se complementa, es como el Señor de los Anillos o Star Wars, es una historia completa”, aseguró Chinchilla.
La calentura de Marcelo por los juegos es tal que hasta tiene una página de Internet dedicada a su afición.
En Capitalvideogames.com hay mucha información para los amantes de los juegos de video de ayer y hoy.
Detalles sobre los aparatos y juegos, y el mundo de los botones en general está en la página electrónica.
El gusto por estas atracciones está lejos de morir, la ciencia continuará creando nuevas tecnologías que harán las consolas más modernas.
“El siguiente paso será la realidad virtual, llevada al punto donde estemos en el juego”, finalizó Marcelo.
El coleccionista
Marcelo Chinchilla cuenta con una colección de 30 consolas de videojuegos. Del total, 25 funcionan, mientras que las otras 5 son “puro cascarón”. Después de años de afición, empezando por un Atari 2600, su consola favorita es el Play 3.
30 Juegos. Nintendo japonés y americano, SEGA, Play Station, Xbox 360, Vectrex y muchos más forman esta impresionante colección de consolas y videojuegos.
La joyita de la colección de Marcelo es esta consola que salió en 1982. Tiene la particularidad que es la número dos de la serie. Cuanta con pantalla integrada en blanco y negro. Una de sus innovaciones (además de la pantalla incluida), son los gráficos basados en vectores, en vez de los indefinidos gráficos a pixeles.
El gran problema es que no había color. Para arreglar esto, se usaron filtros para la pantalla para que se viera colorida la imagen, que no eran más que acetatos coloreados que se ponían encima de ésta.